miércoles, 1 de abril de 2015

ABRIL 2015. INICIO. Pablo y Andrea Leal sufren un terrible accidente automovilístico del que solo sobrevive su pequeña hija, Simoneta, misma que va a vivir a la casa de sus únicos parientes: El abuelo Justino, un viejo que la adora con todas sus fuerzas, y Aurora, hermana de su madre, la cual es una mujer estricta y amargada que de inmediato hace saber a la pequeña que las cosas cambiarán de ahora en adelante pues en su casa no existen las excusas ni los consentimientos, por lo que hace que la pequeña coma todas las cosas que no le gustan y la obliga a estudiar largas horas a pesar de la intervención de Don Joaquín, padre de la mujer, quien pide a su hija que comprenda que Lucecita es una niña que sufre por la pérdida de sus padres. Sin embargo la dura Aurora considera que es justo desde la niñez que se debe formar a un ser humano. Es por ello que la niña tiene un terror profundo a su tía, a la cual considera una bruja a pesar de que su abuelo Joaquín le asegura que en el fondo Aurora es buena. Pero en la dura y exigente Aurora se esconden sentimientos perversos y odia a Simoneta por ser la hija de la mujer a la que más ha odiado en la vida, pues la considera una ladrona que le arrebató al único gran amor de su vida. Por otra parte, Aurora es la temida directora del Orfanado “La divina providencia”, donde es claro para sus empleados que en su mente no hay cabida para consentimientos ni faltas de disciplina, por lo que impone crueles castigos apra todo niño que la desobedezca.

En el orfanato vive y labora Clementina , una muchacha que es capaz de todo por los niños de la institución y que por años ha padecido los malos tratos de la directora, soportándolo todo con tal de proteger a los menores, principalmente a Fany, una pequeña con problemas de salud que siente terror hacia Aurora, la cuál la desprecia y ofende todo cuanto le es posible sin que Clementina pueda hacer algo pues la muchacha teme a que la echen a la calle ya que no tiene a nadie en el mundo y, por lo tal, a donde ir.

Moncho es un chico pandillero que debe soportar los maltratos y alcoholismo de su padre, Lucio, quien lo obliga a robar para que ambos se mantengan y lo culpa de la muerte de su madre, la cuál murió al darlo a luz.

Clementina sueña con el amor, sin embargo cree que el hombre de sus sueños nunca llegará mientras permanezca en el orfanato. Felisa, la cocinera, le asegura que rezando y no perdiendo la fe, incluso entre las paredes del lugar encontrará el amor con el que sueña. Mientras la muchacha cuenta a los chicos un cuento que ella misma ha inventado y que se llama La burbuja azul, mismo que maravilla a los internos y les hace olvidar el maltrato y severidad de la señorita Aurora Estrada.

Moncho roba carteras por las calles y junta todo el dinero para entregárselo a su padre, el cuál lo maltrata por no haber conseguido lo suficiente para las comidas del día y pagar la renta del cuarto en el que viven. El menor reclama el hacer todo cuanto le es posible y el severo hombre lo abofetea, castigándolo al mandarlo a dormir sin cenar. Moncho sale corriendo de casa y mendiga por las calles, hasta toparse con un llamativo restaurant al que siempre ha soñado entrar pero siempre lo sacan. Allí conoce a Simoneta, quien toma un helado con el abuelo Joaquín. La niña insiste a su abuelo para que lo inviten a sentarse con ellos pues siente lástima por el vagabundo, quien come todo cuanto puede y es bravucón, cosa que causa gracia al anciano, quien ante la emoción de su nieta pide al muchacho que los visite en su casa cuando guste, pues a su nieta le hace falta tener un amigo.

Roberto y Genoveva Orduña son un matrimonio aparentemente feliz que tiene que lidiar con las exigencias de su caprichosa hija Beba, quien es compañera de escuela y gran amiga de Simoneta, a la que envidia por todo hasta el punto de alegrarse de que haya perdido a sus padres y tenga que vivir con su horrible tía Aurora.

Clementina consiente a Fany y Aurora le hace saber que la niña se está haciendo dependiente de ella por lo que debe dejarla vivir sola, como todo lo shuérfanos de la institución. Pronto Clementina se desahoga con Felisa, la cocinera del orfanato, quien revela que Aurora le ha dado instrucciones de rebajar la calidad de los alimentos para hacer rendir el dinero. Ambas mujeres coinciden en que personas como la señorita Estrada no deberían estar al mando de instituciones en las que los niños necesitan amor y comprensión pues ya bastante dura ha sido la vida con ellos. No sospechan que el deseo de Aurora es lucrar con los huérfanos, a los que ve como una mina de oro y a los que desprecia por su disgusto hacia los niños, los cuales siempre la han irritado. Se entrevista con el licenciado René Olaya, quien la pone al tanto de las cuentas de la institución y le propone que ambos se beneficien utilizando a los huérfanos. Se dan la mano y se sonríen maquiavélicamente, firmando así un pacto.

Moncho escapa de Lucio y abandona un poco las calles para visitar a Simoneta, con quien hace una promesa para er amigos siempre. Ambos son interrumpidos por la Beba, quien se presenta para saludar a su amiga, de la que se burla por llevarse con mugrosos como Moncho, al que trata como un pordiosero, asegurando a Simoneta que si insiste en ser amiga de ese naco muerto de hambre, entonces dejarán de ser amigas. Moncho las escucha y opta por irse, entristeciendo a Simoneta, quien confiesa a Beba preferir que no sean amigas. La cruel Beba se las ingenia para poner el pie a su amiga y hacerla caer en un charco de lodo.

Fany sufre una crisis de asma y necesita medicamentos que se han terminado. Aurora se niega a comprarlos argumentando que no puede gastar el dinero en medicamentos tan caros por lo que manda a llamar al doctor Luna, a quien pide que se encargue de recetar genéricos a los niños. Clementina reclama a la mujer ser cruel y la amenaza con reportarla con sus superiores. Aurora la reta a que lo haga para que la acuse por todos los gastos que provoca a los benefactores, asegurandole que haría que la corrieran de inmediato. Clementina llora y sufre por Fany y el doctor Luna le hace entrega de medicamentos que deberá administrar a la menor y los cuales corren por cuenta de él. Clementina agradece al hombre por su compasión.

La Beba sorprende a sus padres cuando les revela no ser amiga de Simoneta, la cual la ha cambiado por un muerto de hambre de nombre Moncho, confesando alegrarse por la muerte de los padres de su ex amiga, a la que desea que sea encerrada en el orfanato de su tía Aurora y ésta le haga la vida imposible. Genoveva se sorprende por los sentimientos de su hija, a la que reprende por desear semejantes cosas a su única amiga, sin embargo Roberto consiente a la menor y asegura a su esposa que todo se trata de un berrinche.

Moncho les cuenta a Billy y Tomás, sus amigos, que ha conocido a la niña más bonita del mundo y desea hacerla su novia. Los chicos se emocionan cuando su amigo les cuenta lo enorme que es la casa de Don Joaquín y lo bueno que éste es, pues tiene dulces de todos los sabores y postres de a montón. Billy y Tomás desean conocer esa casa y Moncho promete llevarlos la próxima vez.

Los niños del orfanato cuentan a Clementina que en el lugar siempre ha existido un fantasma al que todos temen. La muchacha aparenta creerles y los acuesta para dormir. Al caminar por uno de los pasillos escucha ruidos tenebrosos. Se detiene y pronto siente que alguien le ha tocado el hombro, por lo que horrorizada corre hasta su habitación, donde reza. Es sorprendida por Felisa, a quien cuenta lo que le ha sucedido, asustándola.

Aurora no deja de pensar en el odio que siente hacia Simoneta. Llama a su padre para saber como se encuentran él y la niña, argumentando que el hombre es viejo para hacerce cargo de la pequeña por lo que ésta estaría mejor bajo su cuidado, en el orfanato. Joaquín enfurece y se niega a que su nieta pise un lugar como esos. Cuelga el teléfono y Aurora, cruel, asegura que falta muy poco tiempo para que su sobrina, la huérfana, quede bajo su tutela y conozca en tonces lo que en realidad es la mano dura y firme.

Clementina cuenta con nostalgia a Felisa cómo era el orfanato cuando ella era una niña y estaba en manos de unas monjas que pronto lo perdieron para dar entrada a severas directoras como la señorita Estrada, quien las escucha y hace saber a la muchacha que si no está conforme con su manera de dirigir la institució puede marcharse. Clementina revela que así lo haría, si no fuera porque no tiene a donde ir.

La Beba pide a Simoneta que vuelvan a ser amigas y se olviden de Moncho, el cual no es nada como para interponerse entre ellas pero Simoneta está dispuesta a seguir su amistad con el muchacho y advierte Beba que si ambas seerán amigas ella deberá aceptar al vagabundo. La malvada Beba acepta, segura de que se divertirá molestandolos.

Billy y Tomás son unos niños de la calle que viven en un basurero con la vieja Elodia, la cual los obliga a pepenar y pedir limosna a cambio de un plato de comida, tratándolos como animales. Los chicos atracan a una mujer y son perseguidos por la policía, escapando de prisa para recibir solo insultos de la mujer, quien asegura que si la llegan a delatar los enviará a un orfanato, donde los tratarán como lo que son: Unos perros sin dueño.

Moncho le cuenta a Lucio que ha conocido a una niña y su abuelo y que al parecer son ricos. Lucio felicita a su hijo y le aconseja que se gane la confianza de sus nuevos amigos para que pronto pudan robar en la casa. Moncho se niega rotundamente a traicionar la confianza de Simoneta y don Joaquín pero Jonás comienza a espiarlo con la intención de dar con esa casa y robar todo aquello que tenga valor.

Aurora visita a su padre y lo reprende por la cantidad de consentimientos hacia Simoneta, a la que asegura que de seguir el anciano con una mala alimentación ella será la próxima menor que ingrese en el orfanato que dirige, asustándola. El anciano discute con le pregunta porqué siempre ha odiado a su sobrina y la mujer responde que solo desea formarla y prepararla para que sea alguien en el mañana. Él cree que su hija desea que Lucecita crezca llena de soledad para ser una amargada igual que Aurora, la cuál se sorprende cuando la Beba aparece y le hace saber que Lucecita tiene un nuevo amigo: Un vagabundo de la calle llamado Moncho. Aurora deja claro a su padre que si no cuida bien de la niña ella misma se la arrebatará para ingresarla en el orfanato. Beba, quien escucha esto, se lo hace saber a su amiguita, a la que recuerda que, después de todo, es una huérfana.

En el extranjero, Maria Rosa es una mujer que sufre por haber abandonado a su hijo hace muchos años con su padre para ir en busca de una mejor vida. Sufre y decide confesar a su marido, Armando, su verdad. Éste no le perdona el haberlo engañado y le asegura que nunca tendrán más hijo de Ricky, un niño frívolo y caprichoso.

Elodia se pregunta qué habrá sido de la criatura que hace muchos años se robó y que tuvo que dejar a las puertas de un orfanato. Deambula por una preciosa mansión, donde habla con el fiel mayordomo Vladimir, quien le hace saber que la señora de la casa no la puede atender porque se encuentra demasiado enferma. Y no se equivoca, pues la sufrida Paulette Alorzoaeta se encuentra en cama y a los cuidados de su vieja nana Fidelina, a la que confiesa que aún no desea morir. No sin haber encontrado a la hija que le robaron hace tantos años.

Nino y Lilí, quienes son amigos de Fany en el orfanato, junto con otros compañeros reclaman má comida pues tienen hambre. Clementina y Felisa los calman y los chiquillos aseguran que la nueva directora es una bruja a la que deben enfrentar hasta vencerla. No se dan cuenta de que Aurora se encuentra detrás de ellos y decide castigarlos encerrándolos en el viejo ático, lugar que a todos aterra pues es sabido que allí habita un fantasma. Sin embargo la dura directora decide encerrarlos sin escuchar las súplicas de Clementina.

Moncho visita a Joaquín y Simoneta, con quien juega en compañía de Beba, quien le promete que serán amigos pero solo le juega bromas pesadas que lo ridiculizan y a ella la divierten. Esto hace que Simoneta le juegue una de esas bromas a su amiga, la cual cae en la alberca de la casa y enfurece al punto de abalanzarse a los golpes contra Moncho, quien se ríe de lo ocurrido. No descansa hasta arrojarlo a él a la alberga y darse uenta de que se ahoga pus no sabe nadar. Simoneta lo rescata y pelea con su amiga, a la que acusa de ser una pesada. Ambas se desgrñan y Moncho intenta separarlas sin lograrlo. Joaquín interfiere para separar a los menores y Beba lo empuja, haciéndolo caer por lo que el hombre se lastima. Pronto Genoveva se entera y acude a por su hija, quien no abandona la actitud violenta y acusa a todos de conspirar en su contra. Don Joaquín asegura estar bien pero de cualquier forma Genoveva llama al doctor Luna, quien atiende al viejo mientras la molesta madre, en casa, reprende a la Beba, quien asegura odiarlos a todos y cobrar venganza por lo que le han hecho. Desesperada, Genoveva habla con Roberto, al que asegura que su hija tiene problemas serios y necesita de un psicólogo. El hombre cree que lo que su hija ha hecho ha sido solo un berrinche por lo que la premia con un nuevo juguete.

René se encuentra con su viejo amigo Lucio, al que propone que hagan negocios pues él ha sabido entrenar a Moncho para robar y atraer gente y el chico inspira confianza a otros niños a los que se tendrá que entrenar para robar a grandes escalas. Lucio pregunta de donde sacarán a los niños que necesitan para formar una pandilla y René, malévolo le revela que Aurora Estrada, la directora de un orfanato, los ayudará.

Aurora recibe niños nuevos en su orfanato a pesar que Clementina le hace saber que ya no tienen cupo. La severa directora le ordena que limpien el ático y en él instalen a los de nuevo ingreso. La malvada directora tiene planes perversos para seguir contrabandeando menores en el mercado negroy de su mente no sale Simoneta, a la que desea ver mendigando en las calles por ser la hija de la mujer que le arrebató todo en la vida.

Maria Rosa y Armando han regresado a México y se encuentras con un viejo amigo del hombre: Roberto, quien los invita a su casa para que conozcan a su familia. Cuando la Beba conoce a Ricky, queda perdidamente enamorada de él y le propone que sean grandes amigos. Ambos pasan tiempo juntos y ella le habla de Simoneta y Moncho, a los que el recién llegado desea conocer. Beba por lo pronto lo lleva a su heladería favorita, donde desde un ventanal ven a Elodia, Billy y Tomás mendigando. Al darse cuenta de que los chiquillo admiran la heladería, la odiosa Beba les pregunta si quieren un helado. Ellos dicen que ti y entonces ella arroja sus barquillo al suelo, diciéndoles que se lo coman si tanto lo quieren. Billy y Tomás recogen las bolas y las devoran, causando esto gracia a la Ricky, quien celebra la maldad de Beba asegurando que él también detesta a los vagabundos. Han ido vistos por Genoveva, quien reprende a su hija y al llegar a casa la castiga. La fastidiosa niña grita a su madre cuanto la odia, recibiéndo a cambio una fuerte bofetada que hace llorar a Genoveva, la cual no ocmprende porqué su hija tiene sentimientos tan crueles.

René presenta a Lucio con Aurora, a la que el hombre le asegura estar dispuesto a cooperar con ella por la paga que le dará. Aurora sonríe perversamente y les hace saber a los hombres que deben encontrar a alguien que lo ayude desde el orfanato y mantenga ocupadas a Clementina y Felisa, quienes siempre están alpendiente de los menores.

Fany, Lili y Nino suben comida a los menores encerrados en el ático, acompañados por Clementina, quien promete a los menores que pronto estarán bien. La muchacha les cuenta cuentos y lo ayuda para que duerman en camas compartidas con los demás niños. Muy temprano son descubiertos por Aurora, quien amenaza con echar a Clementina a la calle pero esta se arma de valor y le asegura que si la echa hablará con la gente necesaria para dar a conocer las infamias que comete con los niños.

Lucio persuade a Moncho para que robe en casa de Don Joaquín. El chico está a punto de hacerlo pero termina por resistirse y les cuenta al anciano y Simoneta todo a lo que su padre lo obliga. El anciano jura a Moncho que lo ayudará y acude a hablar con el hombre, quien se encuentra con Elodia, la cual le aconseja que tenga mano dura con su hijo si quiere hacer mucho dinero, pues toda la gente se apiada de los niños de la calle. Joaquín advierte al hombre que si se empeña en explotar a su hijo lo denunciará con las autoridades.

Simoneta recuerda a sus padres y sufre al pensar que su abuelo agun día pueda faltar y ella tenga que vivir bajo el yugo de Aurora.

Paulette recibe en casa a Oscar Castro, el detective que la ha ayudado en la búsqueda de su hija. El hombre le asegura que no han podido dar con ella, La mujer llora amargamente y se desahoga con sus sirvientes, Vladimir y Fidelina, quien descubre que Elodia deambula por la mansión frecuentemente por lo que cree conocerla del pasado. La llama pero la mujer huye.

Aurora , cruel, entrega un regalo a Fany. Emocionada, la niña lo abre en su soledad y se aterra al ver salir de la caja muchas arañas, a las qu tiene pánico. Aurora goza al verla tan aterrada y gritando. Al percatarse de que alguien se aproxima huye no sin antes amenazar a la niña con echar a Clementina si le dice algo. La pobre Fany calla lo que sucedió pero entra en una crisis, por lo que el doctor luna la atiende y hace saber a Clementina y Aurora que la niña ha sufrido una alteración. La directora asegura que quizás lo mejor es que la niña muera pues nadie querrá adoptar a una enferma. Clementina la enfrenta y le pregunta porqué es tan cruel y detesta a los niños. Aurora lo revela: Su infancia no fue feliz y le enferma saber que otros lo sean.

Lucio golpea a Moncho, quien se niega a seguir ayudándolo en sus fechorías y le jura que si insite en obligarlo a robar él mismo pedirá ayuda a Don Joaquiín para que lo denuncie.

MAYO 2015. Maria Rosa busca a su hijo y Jonás en la vecindad donde habitaban pero nadie sabe darle razónes. La mujer se topa con Elodia, quien le da información solo a cambio de dinero que Maria Rosa le da. La malvada mujer le da una dirección equivocada y de inmediato hace saber a Jonás que una mujer muy rica pregunta por él y su hijo. El hombre cree que Joaquín ha cumplido su palabra por lo que jura vengarse.

Beba pregunta a su padre qué pasa con los niños de la calle y se asombra al saber que estos van a un refromatorio u orfanato donde son cuidados y los dan en adopción. La malvada Beba sonríe cruelmente y Genoveva se da cuenta de ello por lo que pregunta para qué quiere saber. La malvada niña asegura a sus padres conocer a varios niños que piden limosna y comida en la calle y desearía ayudarlos.

Don Joaquín escucha los sueños de su nieta, quien le revela estar enamorada de Moncho. El hombre rpie y la abraza, asegurandole que el amor es el sentimiento más puro pues a todos enloquece y los inspira a salir adelante.

Felisa suplica a Aurora que no maltrate a los niños del Orfanato pues estos han sufrido demasiado desde que fueron abandonados. La directora asegura que todos esos mugrosos deben estar agradecidos de tener techo y comida, cuando hay muchos como ellos siendo explotados en la calle.

El doctor Luna ha decidido no seguir trabajando en el orfanato y le hace saber a Aurora que enviará a un colega especializado en niños. La mujer se asombra cuando por la puerta ve entrar al apuesto Everardo Cifuentes, hacia el cual se siente atraída, por lo que tras tratarlo e instalarlo en su habitación se propone enamorarlo. No cuenta con que má tarde el doctor y Clementina se conocen y quedan enganchados el uno al otro.

Beba planea hacer algo en contra de Moncho para hacer sufrir a Simoneta. Pide a Ricky que la ayude y ambos visitan a la niña, de quien Ricky queda impresionado, stuación que molesta a Beba pues pronto su amigo la ignora para jugar solamente con Simoneta, a la que Beba pid perdón por sus arranque y le promete reocnciliarse con Moncho, el cual es bueno y no merece ser repudiado. Simoneta se sorprende por las intenciones de su amiga sin sospechar que ésta tiene bajo la manga un perverso plan.

Genoveva insiste a Roberto que su hija tiene problemas pero éste no la escucha. La mujer se ve con Maria Rosa, a la que le cuenta su situación y a la que escucha, sorprendiéndose cuando la mujer le dice que tiene un hijo al que busca desesperadamente sin saber en donde está.

Moncho y Simoneta pasean por las calles y él le muestra su barrio. Son observados por Elodia, quien al ver que la niña es fina recuerda a la chiquilla que se robó hace muchos años para venderla sin éxito. Se pregunta cuánto le darían si se robara a Simoneta y pidiera una recompensa.

Aurora intenta seducir a Everardo, quien, sorprendido, prefiere mantenerse distante de la mujer y acude a Cándida, a quien cuenta lo que ha sucedido. Esta le hace saber lo perversa que es la mujer con los niños, maravillando al doctor con su dulzura.

Paulette no deja de atormentarse e insiste a Oscar que pregunte en los orfanatos por su hija pero el investigador le hace ver que han pasado muchos años y esa niña que le robaron ya debe ser una mujer, quizás casada y usando el nombre de su marido. Paulette no desea morir sin ver a su hija. Suplica a Fidelina que la ayude y ésta le hace saber que una vieja pepenadora ronda su casa desde hace mucho tiempo y le ha dado la impresión de que sabe algo. Paulette le suplica que busque a esa mujer y le pregunte si sabe algo de su hija.

Lucio obliga a Moncho a robar y éste no tiene más remedio. Roba una cartera y es sorprendido y detenido por la policía, que lo lleva al tutelar de menores, donde el muchacho asegura ser huérfano, por lo que es enviado a La divina providencia, donde el niño intenta escapar, asegurando a Aurora, Clementina y Everardo que él tiene un padre y desea estar con él. Aurora sin embargo lo impide y le hace saber al menor que le mostrará lo que son los modales y no descansará hasta hacerlo entender. Moncho se revela, se resiste, por lo que la mujer ordena que lo encierren en un cuarto oscuro sin escuchar los ocnsejos de Everardo para que no castigue al menor. La mujer, mimosa y provocativo, hace saber al doctor que él es el único que podría ser capaz de convencerla, si cediera a sus caprichos. Lo besa y son vistos por Clementina, quien asegura a Lola que el médico y la directora son tal para cual.

Moncho conoce a otros niños del orfanato y descubre que son maltratados y humillados lo mismo que los niños de la calle. Hae amistad con Nino, Lili y la enferma Fany, a quienes jura que ayudará a salir de ese lugar.

Lucio se preocupa ante la desaparición de Moncho y habla a Elodia del negocio que le ofrecieron. Ella decide entrarle asegurando que Billy y Tomás son hábiles para robar por lo que son llevados ante Aurora, quien decide no estar interesada en explotar menores cuando tiene otros planes mucho más jugosos. Propone a Elodia que le venda a sus niños, los cuales desaparecerán y nadie se dará cuenta de ello pues los chicos de la calle son invisibles para los demás. Al darse cuenta que Aurora desea vender a los menores al mercado negro la dura Elodia se niega y decide marcharse. Al salir se tropieza con Clementina, sorprendiéndose pues la muchacha le recuerda a la niña que se robó.

Simoneta se preocupa por el estado de salud de Joaquiín, quien presiente que esta vez no la librará pero se hace el fuerte ante su nieta, a la que aconseja que siempre sea fuerte y obedezca a Aurora en caso de que él parta. Simoneta llora amargamente y suplica a su abuelo que no la abandone. Desesperada, sale en busca de Moncho pero se pierde entre las calles de la gran ciudad.

Clementina se muestra indiferente ante Everardo, quien no omprende qué le sucede. Lola le hace saber al médico que la muchacha está celosa así como la señorita Estrada está deseosa, ambas de él. El doctor queda confundido y suplica a Clementina que no sea indiferente con él pero la chica no puede olvidar lo que vio en la oficina de Aurora.

Joaquín se preocupa al saber que su nieta ha salido de casa por lo que llama a la policía y para que la busque. El hombre teme a que Aurora se entere y lo aleje de su nieta. Nadie sospecha que ha sido Elodia la que encontró a la niña, a la que lleva a su casa y da de comer la cena que era para Billy y Tomás, quienes al preguntarle su nombre creen que es la amiga de Moncho, del que le hablan. Ella les pide que lo lelven con él y éstos le hacen saber que su amigo fue sorprendido robando y fue enviado a un orfanato.

Moncho arma alboroto en el comedor del orfanato y arroja su sopa sobre Aurora, alentando a los demás niños para que lo hagan. Todos atacan a la directora, quien hace una rabieta y jura que se vengará de ellos. Es sorprendida por Everardo, quien le pide que no tome represalias contra los menores y a cambio la besa.

Beba está interesada en Ricky, el cual le hace saber que a él le gusta Lucecita y desea hacerla su novia, lo mismo que hace saber a sus padres, los cuales lo apoyan pues les hace gracia que el niño piense en amor. Sin embargo Maria Rosa se encuentra entristecida por lo que Armando hace las paces con ella y le jura que la ayduará a encontrar a su hijo. Maria Rosa se aferra a su esposo y le cuenta la vida infeliz que llevaba al lado de Jonás, al que dejó para buscar una mejor vida, prepararse y superarse.

Elodia lleva a Lucio a su choza para que conozca a Simoneta, asegurando que esa niña vale oro y ella sabrá sacarle provecho.

Felisa aconseja a Clementina que tenga cuidado de Aurora y no caiga en sus provocaciones pues es obvio que la mujer es perversa y desea perjudicar a todos menos a Everardo, con quien se ha encaprichado. Pronto Clementina habla con el apuesto doctor, quien se atreve a besarla, siendo correspondido.

Aurora piensa en lo fuerte que es Moncho y cree que él puede ser lider en sus perversos planes por lo que acude a él y le propone buenos tratos y privilegios a cambio de que él reúna chicos de la calle que deseen trabajar para ella. El menor acepta el trato ocn el único deseo de engañar a la señorita Estrada y salir del orfanato. La mujer recibe una llamada de su padre, quien llorando le dice que Simoneta se ha perdido. Aurora acude de inmediato a casa y estalla contra el anciano, al que jura que si su sobrina aparece la apartará de su lado pues él es un viejo inútil que no sirve para nada. Se comunica con René, al que pide que mueva sus contactos y haga aparecer a su sobrina.

Elodia lleva a Simoneta a la mansión Alorzoeta, donde pide hablar con Paulette. Vladimir se niega a hacerla pasar pero Fidelina los descubre y ordena que deje que la mujer hable con Paulette. Elodia se presenta ante la enferma y le hace saber que hace mucho tiempo que busca a una hija que perdió y ha decidido recompensarla a cambio de mucho dinero. Paulette asegura estar a dar toda su fortuna a cambio de ver a su hija mas la malvada Elodia le asegura que eso no será posible pero le ha llevado a alguien que la sustituya. Hace pasar a Simoneta, quien llena de ternura a Paulette, quien pide hablar a solas con la menor, la cual le hace saber que se perdió y Elodia la encontró. Paulette da una fuerte suma de dinero a Elodia para que la menor se quede con ella. Cuando la pepenadora se marcha, la enferma Paulette pide a sus empleados que instalen a Simoneta en una habitación y exige a Oscar que de con el paradero del abuelo de la niña, la cuál debe ser regresada a su familia. Paulette en soledad sufre preguntándose qué terrible destino le habrá deparado a su hija y cuanto habrá sufrido en caso de haber caido en garras de mujeres como Elodia, quien en casa cuenta el dinero que le han dado y es espiada por Jonás, quien asegura que le robará.

Joaquín sufre por la desaparición de su nieta y su salud empeora. Aurora por su parte no deja de recliminarle ser un viejo inútil y él la enfrenta, preguntándole cuando se llenó de amargura. La mujer le revela haber amado a Pablo desde que eran unos niños y haber padecido la preferencia de él y su madre por su hermana, haciéndola a ella a un lado. Joaquín asegura que su hija muerta era débil y enfermiza a diferencia de Aurora, la cual siempre fue fuerte y gallarda. Aurora lamenta que para ella no haya sido así y haber padecido el desaire de todos los que siempre prefirieron a su hermana, hasta Pablo, de quien le fue robado el amor. Pronto reciben una llamada de Oscar Castro, quien les hace saber en donde está Lucecita, por quien acude Aurora, dando las gracias y actuando de manera dulce ante Paulette y sus empleados, quienes aseguran que Simoneta es una niña encantadora. Al estar a solas, la perversa tía regaña a su sobrina y le hace saber que por su culpa su abuelo está muriendo y si eso pasa ella la llevará al orfanato, donde la tratará igual que a los otros niños.

Lucio entra a robar a casa de Joaquín y es sorprendido por el anciano, al que arroja por las escaleras,a segurando que el viejo se las debía para huir sin llevarse nada. Cuando Aurora y Lucecita llegan se alarman al ver al anciano muy grave. Llaman a una ambulancia que lo lleva al hospital, donde Simoneta le suplica que no muera pues no desea quedarse al cuidado de Aurora, la cual la ha amenazado con maltratarla en el orfanato.

Moncho cuenta a Clementina y Everardo la historia de su vida y el saber que su madre lo abandonó por culpa de Jonás. Los adultos prometen ayudarlo y le piden que sea obdiente en el orfanato pues quizás pueda ser adotado por gente de bien pero el niño solo desea volver a las calles, las cuales son su hogar.

Simoneta sufre por el estado de salud de Joaquín y la Beba le prgunta qué hará cuando u abuelo muera. Lamenta que su destino tenga que ser vivir en el orfanato con su tía Aurora. Genveva pregunta a u hija porqué es amiga de Simoneta si la odia tanto. Beba confiesa que la odia y a los enemigos se les debe tener cerca para destruirlos. La mujer reprende a su hija, quien les juega una broma pesada a sus padres haciéndose pasar por muerta. Tanto Roberto como Genoveva se alarman y al descubrir que se trata de una broma enfurecen por lo que la mujer pide a su marido que le haga caso y envíen a su hija con un psicólogo pues necesita ayuda.

Maria Rosa está decidida ayudar a otros niños en los que pueda ver a su hijo por lo que acude al orfanato y habla con Aurora, quien acepta un jugoso cheque pero se niega a mostrarle a la mujer las instalaciones. Sin embargo Maria Rosa conoce a Clementina y Everardo y éstos le dan un recorrido. La mujer enternece al conocer a Fany y cuando ve a Moncho lo abraza pero éste la rehaza.

Simoneta piensa en Moncho y sufre cuando Aurora le hace saber que no se puede quedar sola en casa por lo que la acompañará al orfanato. La niña se niega pero es obligada y al llegar Clementina la recibe y le jura que ella se encargará de que esté bien, prometiendole que su abuelo recobrará la salud. Sin en cambio Aurora desea que su padre muera para así poder hacer imposible la vida de la hija de Andrea, a la que culpa de su amargura.

Lucio es buscado por la policía y pide a Elodia que lo ayude por lo que ésta lo refugia en su choza, donde el hombre hace imposible las vidas de Tomás y Billy, los cuales en las calles se topan con Maria Rosa, quien les muestra una fotografía del hombre. Los niños la llevan hasta la choza de Elodia, donde después de años la mujer se ve cara a cara con Lucio, al que pide que le diga donde está su hijo. Jonás la hace sufrir diciéndole que el niño que ella abandonó fue dado en adopción y le jura que nunca le dirá en donde está, atormentándola.

Aurora recibe la visita de Oscar y descubre que la madre de Clementina la está buscando y es millonaria por lo que miente asegurando no conocer a nadie con las características de la niña que busca. Habla con la muchacha y le pregunta qué haría si supiera que su familia la está buscando y en realidad no fue abandonada por ellos. Clementina suplica a la mujer que le diga si sabe algo pero Aurora lo niega. Después habla con Everardo, quien le besa para sacarle información que la mujer no le da.

Simoneta se encuentra con Moncho y ambos se abrazan. Se cuentan mutuamente lo que les ha suecedido y planean que deben escapar del orfanato para deshacerse de Aurora, misma que exige a René resultados de sus negocios. El hombre le entrega el dinero que le han dado por la venta de algunos niño y la mujer cree que Moncho debe ser entrenado para atraer a otros. Se sorprende cuando René le dice que ese niño es hijo de Jonás, el cual los ha ayudado con algunos contactos. A Aurora no le importa de quien sea hijo Moncho, pues éste tiene aptitudes y los hará llegar a una mina de oro.

Lucio es descubierto por la policía y mandado a prisión por haber intentado matar a Don Joaquín. Un policía l recomienda que rece pues si el anciano muere él pasará muchos años en la cárcel.

Aurora descubre que Everardo se ha enamorado de Clementina. Intenta persuadirlo de que la muchacha es tan insignificante que no vale nada e intenta besarlo pero él la rechaza y la ofende al decirque que Clementina es mucho más valiosa que la misma directora.

Beba visita el orfanato, donde no hace más que burlarse de Simoneta y Moncho mientras que Genoveva pide a Aurora que la deje cuidar de Simoneta unos días pues el lugar en el que la tiene no es ambiente para ella. Aurora deja claro que su sobrina debe estar donde ella esté y debe acoplarse a los cambios pues en la vida no todo es miel sobre hojuelas.

Roberto descubre que está al borde de la quiebra y pide ayuda a Armando, quien desea ayudarlo invirtiendo en sus negocios.

Felisa escucha a René hablando por teléfono y mencionar que algunos de los niños del orfanato serán vendidos al mercado negro por lo que acude a Clementina, a la que suplica qu ehagan algo para impedirlo. La muchacha habla con Everardo, quien le promete que él investigará qué sucede por lo que se acerca a René, quien descubre que éste sabe algo y le hace creer otras cosas por lo que el doctor asegura a las muejres que todo ha sido una confusión de Felisa.

Feliz, la Beba le cuenta a Ricky que Joaquín morirá y Simoneta pasará el resto de sus días en el orfanato, como una huérfana. Ricky asegura que él ayudará a su amiga a escapar y Beba se lo prohíbe, golpeándolo cuando éste le confiesa estar enamorado de su enemiga, por lo que suplica a sus padres que ayuden a la menor.

Aurora visita a don Joaquín, al que asegura que Simoneta llevará la vida que merece y la hará sufrir. El hombre se exalta y el ocigeno le falta. Suplica a suhija que llame a un doctor pero Aurora no lo hace y lo ve morir para entonces desaparecer del hospital para dar la noticia a Simoneta, quien sufre por la pérdida y solo encuentra refugio en Everardo y Clementina, a los que dice estar segura de que su tía se encargó de que su abuelo murirera con tal de lacerle daño. los enamorados le brindan su apoyo en el orfanato pues Aurora les prohíbe salir del lugar para acudir al panteón, donde la pequeña Simoneta recuerda los momentos felices que pasó al lado del anciano para más tarde deleitarse con la historia de la burbuja azúl, que Clementina le cuenta.

JUNIO 2015. Lucio es condenado a diez años de prisión por la muerte de Joaquín y a él acude Armando, el cual le pide que le diga en donde está el hijo de Maria Rosa. El malvado Lucio se niega a hablar y envía un mensaje a su ex esposa, a la que asegura que nunca encontrará a su hijo.

TIEMPO DESPUÉS: Paulette ya no tiene más fuerzas y cree que pronto morirá por lo que en su testamento deja estipulado que éste solo será entregado a su hija cuando aparezca.

Cándida y Salvador se han encariñado con Moncho y Lucecita por lo que creen que si se casaran podrían adoptarlos. Son descubiertos por Aurora, quien se burla de ellos y les hace saber que la menor stá bajo su tutela hasta que cumpla la mayoría de edad.

Simoneta revela a Moncho estar convencida de que Aurora tuvo que ver con la muerte de su abuelo. Son descubiertos por la mujer quien dice a su sobrina que el único responsable de la muerte de Joaquín es Lucio, el padre de su mejor amigo, quien niega que eso sea cierto y sufre cuando la directora le cuenta que así fue y que su padre está en la cárcel por ese crimen

Everardo habla con Oscar, al que asegura que en el orfanato hay una chica que se crió allí mismo y ahora labora ayudando a los internos. Al saber que Clementina puede ser la hija que una mujer busca con desesperación, el médico promete al investigador cooperar y toma pruebas de sangre de su amada, mismas que envía a un laboratorio, confirmandose así que Clementina es la hija de Paulette, quien se estremece cuando Oscar le dice que han encontrado a su hija, a la que la mujer desea ver y a la que Everardo prepara para darle una sorpresa, preparándola al decirle que quizás no fue abandonada por sus padres, si no que el destino permitió que se comtiera una injusticia. Clementina se presenta ante Paulette, quien la llama su hija y llora revelándole que la ha buscado por años, desde el día en el que se la arrebataron de los brazos.

Elodia golpea a Tomás y Billy por no conseguir dinero y les asegura que los enviará al orfanato de la señorita Estrada, donde los tratarán peor.

En el ático del orfanato, Simoneta y Moncho descubren una puerta llena de luz, la cual abren, descubriendo una enorme y cristalina burbuja de color azúl. De ella emerge don Joaquín, el cual les asegura que ha regresado para ayudarlos, por lo que les pide que se preparen y pregunten a Felisa por su vieja casa en la playa. Los chicos acuden a la cocinera, quien se sorprende de que sepan que ella tiene un lugar en una playa lejana. Los chicos le piden que los ayude a escapar para terminar con la tiranía de Aurora.

Clementina se siente feliz al saber que no fue abandonada por sus padres y decide que recuperará el tiempo al lado de Paulette, a la que pide que la ayude a salvar a los niños del orfanato de la crueldad de Aurora. Paulette promete que hará todo cuanto su hija desee y agradece a Oscar y Everardo el haberla ayudado. El doctor asegura amar a Clementina y querer casarse con ella.

Aurora se sorprende cuando le es informado que Clementina se ha ido del orfanato y no volverá jamás. Al ver regresar a Everardo le pregunta qué ha sucedido y él le da la noticia de que la muchacha ha encontrado a su verdadera madre. Pronto se percata de que hay ruido en el orfanato y descubren que algunos niños intentan huir. Aurora los reprende a todos encerrándolos en el ático, donde pronto Fany se siente mal. Simoneta y Moncho intentan ayudarla pero no pueden por lo que piden a Aurora que los saque del lugar pero la mujer prohibe a todos que ayuden a los niños. Al lugar llega Clementina, quien enfrenta a la directora y le hace saber que la denunciará pues sabe que detesta a los menores. Aurora la encierra a ella también y miente a Everardo cuando este pregunta por su amada, asegurandole que la muchacha no ha regresado al orfanato.

Lucio recibe la visita de Maria Rosa, quien le suplica que le diga en donde está su hijo. El hombre le hace saber que le dirá donde encontrarlo solo si ella lo ayuda a salir de prisión, por lo que la mujer suplica a Armando que la ayude. El hombre comienza una investigación sobre Lucio pues está dispuesto a hacerlo hablar.

Elodia lleva a Billy y Tomás a rondar la mansión Alorzoaeta y les deja claro que deben causar lástima para entrar a robar. La mujer llora ante Fidelina, a la que cuenta que vive sola al cuidado de sus nietos. La irvienta los hace pasar para darles de comer y la anciana les ahce señas para que lleven a cabo el atraco. Los niños se esparcen por la mansión y uno de ellos entra a la habitación de Paulette, con quien habla y se enternece al escuchar que la mujer buscó a su hija y la encontró. El niño asegura que él desearía conocer a quienes fueron sus padres pero Elodia jamás lo permitiría, mientras que el otro niño es sosprendido robando por Vladimir, quien lo detiene y llama a la policía. Elodia, desesperada, intenta ecapar pero el mayordomo la detiene y la lleva hasta Paulette, 

Paulette reconoce a Elodia: ¡Ella trabajó en su casa y desapareció días antes de que le robaran a su hija! Elodia confiesa que, en efecto, ella se robó a su hija y nunca le dirá en donde está. Paulette la sorprende al revelarle que ya la ha encontrado. La malvada Elodia es puesta a disposición de las autoridades, mismas a las que engaña para escapar de la justicia pero la anciana pronto resbala y al caer se pega fuertemente con una piedra, por lo que muere.

La Beba, en un arranque, hace daño a Ricky por lo que es enviada por sus padres con el joven psicólogo Ulises Buenrostro, ante el cual se comporta dulce y tierna, asegurando que sus padres tienen problemas, envolviéndolo, mientras que a Ricky lo protege Maria Rosa, la cual le pide que rompa toda amistad con la Beba.

Aurora levanta el castigo a los niños pues gente de un patronato visita la institución, misma a la que Tomás y Billy son enviados y donde se reencuentran con Moncho, el cual los presenta con sus amigos y Simoneta, quien habla con Everardo y le pide que no descubra a su tía pues ella no queire quedarse para siempre en un orfanato.

Paulette es feliz mas lamenta que su hija no haya regresado a su casa por lo que se atormenta creyendo que quizás Clementina la rechaza por creer que la abandonó. Vladimir se comunica con Salvador, quien le hace saber que la muchacha tampoco se encuentra en el orfanato.

Armando amenaza a Lucio con denunciar todos los robos que ha cometido y cómo explotó a su hijo durante años pues lo ha investigado. El criminal no tiene más remedio que confesar al hombre que Moncho se encuentra en un orfanato.

Roberto comete fraude en la empresa para la que trabaja por lo que es despedido y amenazado con ir a prisión.

Clementina intenta escapar del cuarto en el que está encerrada pero le es imposible. Felisa es quien la escucha y la libera. Dispuesta a terminar con los malos tratos e imposiciones de Aurora por lo que está dispuesta a desenmascararla ante el patronato pero Everardo se lo impide pues le ha hecho una promesa a Simoneta. Sin embargo enfrenta a Aurora y le jura que encontrará las pruebas suficientes para que la destituyan. La directora echa a la calle a la muchacha, quien se refugia en su madre y le pide que la ayude a salvar a los niños del orfanato.

La Beba se siente triste por el alejamiento de su padre, quien no le perdona el tener pensamientos retoridos y querer hacer daño. La niña asegura que a los millonarios les está permitido todo y sufre cuando su papá le revela que se han quedado en la ruina. Tanto la niña como Genoveva ssufren cuando la policía acude a detener a Roberto para enviarlo a la cárcel. Desesperada, la Beba pide a su madre que la lleve al orfanato pues desea hablar con Simoneta, quien vuelve al ático y ve la burbuja azúl de la que sale Joaquín para entregarle una llave: ¡La llave de la casa en la playa! La niña hace saber a sus amigos que pronto escaparán y son sorprendidos por la Beba, quien les dice que ella los ayudará, por lo que aprovechan que Genoveva y Aurora hablan para escapar sin que nadie se de cuenta hasta que Genoveva busca a su hija. Al darse cuenta Aurora de que los chicos han huido, desquita su furia contra Felisa, quien en ese momento es defendida por Everardo y renuncia,a segurando no estar dispuesta a seguir soportando malos tratos. En ese momento aparecen Maria Rosa y Armando, quienes preguntan por Moncho pues ella es su madre. La mujer sufre al saber que su hijo ha escapado con otros niños, con los que llega a una estación de autobuses, donde Beba y Simoneta se encargan de hacer que unas mujeres les compren los boletos que necesitan para marcharse a la casa en la playa.

Clementina se entera de que los niños han escapado y que entre ellos se encuentra la enfermiza Fany. La chica desespera y acude a reclamar a Aurora, culpándola de lo que ha sucedido. La directora la abofetea y le hace ver que aunque haya encontrado a su madre millonaria siempre será la mima huérfana inignificante.

Maria Rosa y Genoveva deciden no descansar hasta encontrar a sus hijos. Genoveva teme que haya sido su hija, en uno de sus arranques, la causante de todo, por lo que pide ocnsejo a Ulises, el cual le dice que cuando Beba aparezca él se encargará de ayudarla.

Aurora es interrogada por la policía y acusa a Clementina y Felisa de haber causado la fuga de los niños pues curiosamente ellas renunciaron el mismo día que éstos desaparecieron. La mujer se ocmunica de inmediato con René, al que ordena que deshaga todos sus negocios pues tienen a la policía encima.

Clementina y Moncho, junto con sus amigos, llegan a la casa en la playa, la cuál se llama posada La burbuja azúl. La abren con la llave que Joaquín entregó a Simoneta y se refugian de una tormenta que se avecina y que llega junto con Lola, la que aparece asegurando que esa casa es suya y los ayudara. Pronto Simoneta y Moncho encuentran un álbim de fotos muy antiguo y descubren que Felisa ha vivido durante muchos años y que no es humana, si no ¡Un fantasma! Lo mismo sucede con Aurora, quien registra entre las cosas de la cocinera y en los libros del orfanato y descubre que la mujer ha sido cocinera durante dos siglos. Se aterra y comienza a escuchar voces de fantasmas. Sube al ático y ante ella aparece el fantasma de Joaquín, quien le asegura que pronto pagará por todo el daño que ha hecho.

El patronato se entera de la huida de los menores gracias a Clementina por lo que aseguran a Aurora que si los niños no aparecen ella será destituida, por lo que la mujer ayuda a Lucio a escapar de la cárcel y les ordena a éste y René que encuentren a los mocosos, los cuales disfrutan del mar con Felisa, quien se encuentra con Joaquín y le hace saber que ella perdió a sus hijos debido a una enfermedad que los mató, por lo que ella, creyendo que habían huido, fue en su búsqueda, hasta dar con el orfanato en el que una vez trabajó.

Armando apoya a Genoveva en la búsqueda de su hija. La mujer se aferra a la ilusión de Maria Rosa, quien cada vez se siente más cerca del hijo que abandonó.

Everardo enfrenta a Aurora, quien le suplica que la ame pero él la rechaza y le hace saber que se casará con Clementina, a quien le ha pedido matrimonio y lo ha aceptado. Ella jura que no permitirá que la huérfana sea feliz.

Pronto la Beba se muestra arrogante y desea ser la novia de Moncho, quien la desprecia pues está enamorado de Simoneta. La Beba le jura que si no la hace su novia se comunicará con su madre y les hará saber a todos en donde están, para que los regresen al orfanato. Moncho no tiene más remedio que acceder a sus deseos por lo que le da un beso que entristece a Lucecita cuando los ve. Beba incluso se queja d la modestia de la cada de Lola, quien le pide que si no le gusta como vive entonces se marche.

Clementina sufre por Fany y Paulette y Everardo la consuelan, seguros de que estos pronto aparecerán. La muchacha recibe un texto de Lola, quien le dice que los niños se encuentran con ella en su casa en el mar.

Moncho se aterra al ver a su padre merodeando por el pueblo por lo que pide a sus amigos que se oculten en la burbuja azul pero Lucia los orprende y enfrenta a su hijo, al que promete que él por fin le servirá para algo: Cobrar una inmensa fortuna.

Fany no se ha escondido en la burbuja azul por lo que es sorprndida en la playa por René, quien la toma en sus brazos y le hace saber que la regresará al orfanato. Tanto Fany como Moncho son amenazados por Lucio y René, quienes desean saber en donde se encuentran los demás pero los chicos no hablan. Ante tal situación los mayores los llevan de regreso a la ciudad, donde Fany es maltratada por Aurora, quien le jura que si no le dice en donde están todos los demá la torturará y se ensañará con la huérfana Clementina, mientras que en su despacho René es interrogado por autoridades que le hacen saber que saben a qué se dedica: Al secuestro de infantes, por lo que se lo llevan detenido para que confiese. Éste en vez de llamar a un abogado llama a Aurora, a la que suplica que lo ayude. La mujer lo visita en los separos y le lleva comida envenenada y le jura que hará todo cuanto eté a su alcance para salvarlo. René se come la comida que la mujer le ha llevado y se alarma al sentir que se quema. Sufre un paro cardiaco.

Clementina y Everardo llegan a La burbuja azul y abrazan a los niños, quienes les dicen que Fany y Moncho fueron regresados al orfanato. El doctor y la muchacha les prometen que los ayudarán y que ya no hay nada qué temer pues Aurora recibirá su castigo. Emprenden un viaje de regreso pero antes Clementina habla con Felisa, quien le muestra su verdad y le hace saber que ella es el fantasma que habitaba en el instituto. Clementina pide a la mujer que se deje ir, que descanse, pues quizás en otro mundo sus hijos la necesitan. Todos se despiden de la cocinera, quien desaparece lentamente.

Lucio vuelve a las andadas e intenta explotar a Moncho, mientras que amenaza a Maria Rosa con desaparecer a su hijo si no le da diez millones de pesos. Maria Rosa está dispuesta a todo pero no Armando, quien se ocmunica con las autoridades, mismas que hacen una redada cuando magnolia se presenta ante el hombre para entregar el dinero exigido. Lucio lo cuenta y anuncia a Moncho que su madre vive y es esa mujer. Maria Rosa se aferra a su hijo, al que promete que de ahora en adelante su vida será diferente. Se marchan y la policía sorprende a Lucio, en cuál es enviado de vuelta a la cárcel, donde denuncia a Aurora, contando las fechorías y planes de la mujer, la cual se siente acorralada al saberse sola y teme a que el hombre la haya traicionado. Ante ella aparece Clementina, quien le dice que ha recuperado a los niños perdidos, los cuales ha instalado en la mansión de su madre, y la denunciará. Ambas forcejean y Everardo y Simoneta intervienen. El hombre salva a Clementina, mientras que Aurora se aferra a su sobrina y asegura que la menor se quedará con ella. La policía hace presencia en el orfanato para detener a Aurora, quien se encierra en el ático con Simoneta. En ese lugar se aparece Joaquín, quien ordena a su hija que se entregue y deje a lo demás er felices pero Aurora s niega y prende fuego al lugar, aferrándose a su sobrina, quien no desea morir y rompe una ventana para huír. Pronto es ayudada por una unidad de bomberos, mientras que Aurora decide consumirse en el fuego, desprendiendo desgarradores halaridos y mencionando los nombres de Andrea y Clementina.

UN AÑO DESPUÉS: Moncho asiste a la escuela con su hermano Ricky y allí se topan con la Beba, quien les ofrece que sean amigos pues ha cambiado gracias al doctor Ulises Buenrostro, con quien acude a sesiones semanalmente. Los chicos se dan la mano y se encuentran con Simoneta, quien les recuerda que se cumple un año de la muerte de su tía Aurora.

Armando y Maria Rosa son felices y ella pronto da a su marido una grandiosa noticia: Volverán a ser padres, alegrando a Moncho cuando le hacen saber que tendrá un nuevo hermano.

Paulette muere y deja su fortuna a Clementina, quien decide comprar el orfanato y hacerse cargo de él. Anuncia a Simoneta que ella y Everardo la adoptarán en cuanto se casen.

Roberto sale de la cárcel y Genoveva lo recibe en casa. Ambos se recuperan de la crisis económica que atravesaron y se entrevistan con Ulises, quien les hace saber que Beba ha abandonado los traumas por los que atravesaba y el vivir alejada de los consentimientos de su padre la ha ayudado.

Billy y Tomás, al igual que Fany, Lili y Nino, esperan encontrar a sus padres o ser adoptados por familias que los quieran. Todos pronto encuentran quien los ame en el orfanato en que se encuentran y Billy y Tomás corren con la suerte de ser adoptados por los mismos padres por lo que ahora son hermanos.

Simoneta se encuentra con el fantasma de Joaquín, quien se despide de ella asegurándole que ahora que tendrá una nueva familia será feliz.

Clementina y Everardo se casan y adoptan a Simoneta, quien es la novia de Moncho, el cual le asegura que siempre cuidará de ella.

El orfanato ha cambiado su nombre por el de NUEVA ESPERANZA y Clementina es la dueña y directora del lugar, en el que todos los niños abandonados son amados y respetados, y los cuales encuentran amor en Clementina y Everardo, así como la amistad en Simoneta y Moncho, quienes se dan un tierno beso en la fiesta de bodas de Cándida y Salvador, sorprendiendo a todos los presentes.


FIN




NOVELAS CIBERNÉTICAS MMXV
Los derechos de "La Burbuja Azul" son propiedad de su autor
por lo que queda prohibido el uso de su contenido
así como su copia parcial y/o total para fines de lucro.
© Omar Tarsis Berzeg 1999 - 2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario